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Proceso de duelo

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Buenas tardes

Son muchos los padres que se comunican conmigo, a través del correo electrónico, una vez recibido el diagnóstico de su hijo/a. También hay padres que sienten preocupación por el desarrollo de sus hijos y piensan que algo no va bien. Por ello, creo conveniente dedicar varios post durante varias semanas al llamado “el proceso de duelo”, donde los padres pasan por diferentes fases antes de tomar, con total aceptación, el diagnostico de su hijo/a.

La llegada de un niño al seno familiar supone una experiencia única. Durante los meses de embarazo, los padres han ido formando un prototipo de hijo o hija y durante los primeros años de vida, se va diseñando su futuro.

Conforme el niño va creciendo y desarrollándose, llegan esas sutiles señales de alarma que alertan a los padres de que algo no va bien, el niño no se comporta de la manera esperada ante determinada situación, tiene conductas extrañas etc.

El pediatra, salvo que tengan la suerte de que posea conocimientos sobre trastornos del neurodesarrollo, le dará largas a los padres o incluso pueda pensar que está ante unos padres que se preocupan demasiado por cosas insignificantes. Posteriormente, acabará diciendo las típicas frases de “ya hablará” “cada niño tiene un proceso de aprendizaje diferente” etc.

También estarán los familiares o amigos que les contarán una increíble cantidad de casos de niños que, aparentemente, le pasaba lo mismo que al suyo y que a día de hoy todos son niños normales. Todo el mundo parece tener claro que al niño no le pasa absolutamente nada.

Finalmente, llega el momento en el que los padres reciben el diagnostico, después de tanto insistir que el desarrollo de su hijo no es normal y conseguir que se les derive a un centro de atención temprana o a cualquier otra institución para que observen y evalúen el comportamiento de su hijo.

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Continuaremos hablando sobre este tema en el post de la semana que viene.

Como ya sabes, si estáis interesados en compartir información o noticias y queréis que se haga eco, podéis enviarla a través del correo electrónico que pone en la página oficial.

www.elmundodelautismo.es

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Preguntas frecuentes sobre el proceso de duelo

¿Qué son las 7 etapas del duelo?

El proceso de duelo se compone de 7 etapas que ayudan a las personas a lidiar con la pérdida. Estas etapas, aunque no son lineales y pueden experimentarse de manera diferente en cada individuo, ofrecen un marco para entender las emociones que surgen tras una pérdida significativa. Las etapas son:

  • Negación: La persona se siente en estado de shock y puede no aceptar la realidad de la pérdida.
  • Rabia: Surge la frustración y la ira, que pueden dirigirse hacia uno mismo, hacia otros o hacia la situación.
  • Negociación: Se intenta cambiar la situación a través de promesas o cambios en el comportamiento.
  • Depresión: Una profunda tristeza puede invadir a la persona, llevando a la reflexión sobre la pérdida.
  • Aceptación: Se comienza a encontrar paz y a aceptar la realidad de la pérdida.

Estas etapas son interdependientes y pueden solaparse, pero cada una es fundamental en el proceso de sanación. A través de la comprensión y la validación de estas emociones, las personas pueden avanzar hacia la recuperación y la adaptación a su nueva realidad.

¿Cuánto tiempo dura el proceso del duelo?

La duración del proceso de duelo varía significativamente de una persona a otra, ya que está influenciado por diversos factores, como la relación con el ser perdido, el contexto de la pérdida y la personalidad del individuo. En general, no existe un plazo fijo para el duelo, y puede extenderse desde unos pocos meses hasta varios años.

Existen algunas etapas comunes que muchas personas experimentan durante el duelo, que pueden ayudar a entender su duración:

  • Negación: La dificultad para aceptar la pérdida.
  • Enojo: Sentimientos de frustración y resentimiento.
  • Negociación: Intentos de revertir o cambiar la situación.
  • Depresión: Profunda tristeza y reflexión sobre la pérdida.
  • Aceptación: La llegada a un lugar de paz y entendimiento.

Es importante recordar que el duelo no es un proceso lineal. Las personas pueden experimentar diferentes etapas en distintos momentos y volver a algunas de ellas a lo largo del tiempo. Lo fundamental es permitirse sentir y buscar apoyo cuando sea necesario.

¿Cuáles son las 4 etapas del duelo?

El proceso de duelo se puede dividir en cuatro etapas principales, que ayudan a las personas a gestionar la pérdida de un ser querido. Estas etapas no son lineales y pueden variar en duración e intensidad para cada individuo.

  1. Negación: En esta etapa, la persona puede tener dificultades para aceptar la realidad de la pérdida.
  2. Rabia: La ira puede surgir hacia uno mismo, hacia otros o incluso hacia la persona fallecida.
  3. Negociación: Aquí, las personas intentan hacer tratos o cambios en un intento de revertir la situación.
  4. Aceptación: Finalmente, se llega a un estado de paz, donde se reconoce la realidad de la pérdida y se empieza a seguir adelante.

¿Cuál es la última etapa de un duelo?

La última etapa del duelo, según el modelo de Kübler-Ross, es la aceptación. En esta fase, la persona comienza a encontrar un sentido a la pérdida y a integrar la experiencia en su vida. Aunque el dolor puede persistir, se empieza a vislumbrar una nueva normalidad, donde el recuerdo del ser querido se convierte en parte de la historia personal sin que cause un sufrimiento constante.

Durante la etapa de aceptación, es común que las personas desarrollen nuevas rutinas y relaciones, permitiendo que la vida siga adelante. Este proceso no significa olvidar a la persona fallecida, sino más bien reconocer su ausencia y aprender a vivir con ella. La aceptación puede manifestarse de diversas formas, como:

  • Recuerdos positivos: Apreciar los momentos compartidos.
  • Honrar la memoria: Participar en rituales o actos conmemorativos.
  • Proyectos futuros: Empezar a planear nuevas metas y actividades.

Es importante recordar que el duelo es un proceso individual y puede variar significativamente de una persona a otra. Algunas personas pueden experimentar la aceptación antes que otras, y esto no implica un «progreso» lineal. Cada etapa del duelo tiene su propio valor y significado, y lo esencial es permitir que cada uno viva su proceso a su propio ritmo.